Antidio Viguria

Antidio Viguria

Director de Aviónica y Sistemas de CATEC

Las condiciones climáticas, geográficas y la infraestructura ya existente posicionan a España para liderar las operaciones de los High Altitude Platfom Station (HAPS) en Europa y convertirse en referente de esta nueva frontera de la aviación no tripulada.

La estratosfera, situada entre los 12 y 50 kilómetros de altitud, se está consolidando como la nueva gran frontera tecnológica para la aviación no tripulada. Desde que en 2014 la aeronave Zephyr de AIRBUS completó con éxito el primer vuelo estratosférico de ciclo completo (incluyendo operación día/noche) se ha acelerado el desarrollo de plataformas destinadas a operar durante semanas o incluso meses de manera ininterrumpida en esta región de la atmósfera. Estos sistemas, conocidos como HAPS (High Altitude Platfom Station), combinan retos de ingeniería, operacionales y regulatorios que aún deben resolverse para permitir su explotación comercial a gran escala.

A pesar de los significativos avances logrados (como el vuelo de 64 días del Zephyr en 2022) la madurez tecnológica todavía no es suficiente para abrir el mercado de servicios comerciales permanentes. No obstante, Europa mantiene una posición destacada gracias a varios programas de referencia mundial, entre los que se encuentran Stratobus, Skydweller, B2Space, Phasa-35, Elson Space y el propio Zephyr. La esperanza es que, esta vez, estas iniciativas logren su industrialización y no repitan fracasos recientes como los que llevaron al colapso de la industria europea de los eVTOL, también conocidos como “taxis aéreos”.

España juega actualmente un papel clave en la validación de esta nueva aviación. Igual que ocurre con la aviación tripulada, el país ofrece condiciones excepcionales para los ensayos en vuelo y una ubicación geográfica idónea para cubrir la región EMEA. Destaca especialmente el Parque Tecnológico de Fuerteventura (PTFUE), que impulsa grandes programas de UAS. Entre ellos resalta el proyecto ISSEC, liderado por la UTE Telespazio Ibérica y Pegasus Aero Group, que ha logrado la primera autorización en Europa para realizar vuelos estratosféricos de largo alcance con un HAPS bajo normativa EASA. En diciembre de 2025, bajo esta autorización, se llevaron a cabo operaciones pioneras con la plataforma Apus Neo 18 de MIRA Aerospace, operada por CATEC, desde el Canarias Stratoport gestionado por el PTFUE. Las operaciones con HAPS también avanzan en otros aeródromos españoles, como el aeropuerto de Teruel con Elson Space, el centro de vuelos ATLAS con B2Space y el aeropuerto de Ciudad Real con Skydweller, en este último caso todavía en modalidad tripulada.

“Europa mantiene una posición destacada en el desarrollo de estos nuevos tipos de sistemas no tripulados para la estratosfera gracias a varios programas de referencia mundial, entre los que se encuentran Stratobus, Skydweller, B2Space, Phasa-35, Elson Space y Zephyr”.

El potencial industrial de los HAPS para España es considerable: desde la instalación de líneas de ensamblaje final hasta la creación de estratopuertos y centros de operaciones. Sin embargo, persisten desafíos relevantes. Entre los principales destacan:

  • Robustez estructural: Las plataformas de ala fija, generalmente de gran envergadura y muy bajo peso (MTOW reducido), requieren materiales avanzados que permitan mantener la ligereza sin sacrificar resistencia.
  • Viabilidad de HAPS tipo zepelín: Aunque existen proyectos en desarrollo (como Sceye, HHAA y Stratobus) todavía debe demostrarse su capacidad para vuelos perpetuos de varias semanas.
  • Integración en el espacio aéreo: Aunque los HAPS operan por encima del tráfico tripulado (más de FL600), requieren atravesar espacio aéreo controlado durante largas ascensiones, lo que exige nuevos procedimientos de coordinación con la aviación convencional.
  • Gestión del riesgo en tierra: Las grandes distancias de planeo y caída potencial aumentan el riesgo para zonas pobladas. Para permitir operaciones escalables, probablemente será necesario exigir certificados de tipo, salvo misiones exclusivamente sobre el mar donde un DVR de EASA podría ser suficiente.

En conclusión, la aviación estratosférica no tripulada representa una oportunidad extraordinaria para España. Aunque actualmente no existen fabricantes nacionales de estas plataformas, las condiciones climáticas, geográficas y la infraestructura ya existente posicionan al país para liderar las operaciones de HAPS en Europa y convertirse en referente de esta nueva frontera de la aviación no tripulada.

Foto: Copyright European Space Agency (ESA)