CATEC
Innovación y Tecnología

VECTURA: nuevo sistema robótico y de bajo coste para el taladrado de estructuras aeronáuticas de aluminio


Miércoles, 2 de Noviembre 2016

Este proyecto, desarrollado por Aernnova y CATEC, ha presentado sus resultados en el evento “Aerospace Manufacturing and Automated Fastening Conference & Exhibition”, celebrado recientemente en Bremen


Nota

Responsables de nuestro Centro y la empresa española Aernnova han participado en el “Aerospace Manufacturing and Automated Fastening Conference & Exhibition”, celebrado a principios de octubre en Bremen (Alemania), donde han presentado los resultados del proyecto VECTURA, una iniciativa consistente en el desarrollo de un sistema automático, robusto y de bajo coste para las tareas de taladrado en estructuras y conjuntos de aluminio para la industria aeronáutica.

Raúl Cano, responsable del área de Automatización y Robótica de CATEC, y Óscar Ibáñez de Garayo y Miguel Ángel Castillo, representantes del área de I+D de Aernnova, fueron los encargados de presentar dichos resultados.

El proyecto VECTURA, apoyado por el Ministerio de Economía y Competitividad y cofinanciado con fondos FEDER, ha desarrollado un sistema de taladrado robótico basado en el uso de equipos de bajo coste y herramientas de software flexibles, así como una metodología integral para el diseño de trayectorias de herramientas y el control del proceso de taladrado en sí.

Esta opción es una solución adecuada para operaciones de taladrado no muy exigentes, como las realizadas normalmente de manera manual por operarios en subconjuntos de pequeño tamaño. De este modo, el nuevo sistema puede proporcionar la precisión requerida y un mejor acabado superficial para la mayoría de estas operaciones de taladrado. Este sistema será mejorado con nuevas funcionalidades y mejores prestaciones gracias a su continuación en el proyecto CEMTAURO, que también está siendo desarrollado por Aernnova y CATEC.



Leído 560 veces




Nuevo comentario:

Actualidad | Innovación y Tecnología | Eventos | Editorial